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Máximo Sandín

Las ideas de Máximo Sandín son lo más impactante que he leído en los últimos años. Este artículo es un buen resumen. (No importa si es completamente cierto o no, abre un campo interesantísimo y apasionante)

http://www.somosbacteriasyvirus.com/covid19.pdf
Aquí un extrato en El vórtice Radio: https://www.elvorticeradio.com/2020/06/07/reflexiones-sobre-el-coronavirus/

Reproduzco aquí el inicio del texto para mayor comodidad:

COVID 19. SOBRE VIRUS, ASESINOS Y ESTRATEGIAS

Máximo Sandín

Parece una obviedad afirmar, que la crisis mundial que se ha desatado como consecuencia de la pandemia producida por el covid 19, no tiene precedentes en la historia. Lo que no es tan evidente, es por qué si esta pandemia se produce como se afirma desde el ámbito científico, es decir, por el “salto” espontáneo del virus de algún animal al hombre, no se han producido continuamente epidemias de origen viral a lo lago de la historia.

En cualquier caso, esta situación ha originado un consenso social sobre las causas y consecuencias de la “aparición del coronavirus”, generado por una abrumadora y permanente avalancha de información, por parte de todos los medios de comunicación. Los expertos, que aportan la voz de la Ciencia, nos hablan de un “virus asesino” pero que utiliza una perversa “estrategia”: no matar a todos los que infecta, para poder seguir reproduciéndose.

Sin embargo, la atribución de cualidades, incluso de intenciones, a un ente biológico que en estado libre es inerte, a una molécula de ADN o (en este caso) de ARN empaquetado con una densidad casi cristalina, en una cápsida proteica envuelta en una capa de lípidos, un ente que no se puede considerar un ser vivo, produce una cierta desconfianza en estas interpretaciones científicas, por muy prestigiosos que sean sus emisores. Pero lo que lleva la desconfianza al límite de la sospecha, es cuando la prestigiosa revista científica Nature (Nature Medicine 17 de marzo) publica un artículo en el que concluye que el virus covid 19 “no es un virus obtenido en un laboratorio o manipulado a propósito”, un estupor que puede equivaler, al producido porque en una revista de astrofísica, se publicase un artículo destinado a demostrar que la Tierra no es plana.

La pregunta que surge es ¿por qué una revista tan prestigiosa, se dedica a contradecir un supuesto infundio, que ni siquiera debería de ser tenido en cuenta científicamente, por proceder del campo de lo que se suele calificar de “conspiranoico”? Aunque en la situación actual, pueda no parecer oportuno poner en duda las informaciones oficiales, dado que la prioridad es acabar con la pandemia, nunca está de más (puede ser fundamental) entender por qué se ha producido, por lo que propongo al lector que me acompañe para intentar disipar estas inquietudes, recurriendo a datos científicos, es decir, no interpretaciones, que nos permitan hacernos una idea de qué está pasando.

Las informaciones que llegan al gran público se basan, fundamentalmente, en explicaciones y opiniones de expertos que, se supone, hay que creerse en base al principio de autoridad. En nuestro caso, pretendo que sea el lector el que obtenga sus propias conclusiones, de los datos que voy a exponer. Para facilitar este trabajo, no voy a utilizar referencias bibliográficas, que obligan a verificar las afirmaciones buscando los artículos citados, sino, directamente, copiando las portadas de dichos artículos. Veamos pues:

(IMAGEN)

Se ha calculado, que el número de bacterias en la Tierra es aproximadamente un nonillón (es decir, un uno seguido de treinta ceros). Pues bien, se estima que el número de virus es entre cinco y veinticinco veces el número de bacterias. Como verán, los virus o entidades como “virus” han jugado un papel importante en la evolución de la vida. Pero ésta, es una larga historia. Vamos a limitarnos en este caso a su función ecológica:

En aguas marinas superficiales, se han contado hasta 10.000 millones de virus por litro. Su función. es el control de la base de la red trófica marina. Como los virus son inertes y se mueven pasivamente, cuando las colonias de bacterias y algas crecen desmesuradamente, pudiendo llegar a impedir el paso de los rayos del sol a los fondos marinos, los virus las destruyen hasta que su densidad, hace posible el paso de los rayos de sol. Por cierto, los productos sulfurosos derivados de este proceso, contribuyen a la nucleación de las nubes.

En los suelos su número es variable, en todo cado astronómico. En este estudio han arrojado cifras medias de 5,3×10 por gramo de suelo seco. Estando también implicados en el control de las comunidades bacterianas.

En cuanto a su presencia en los organismos, se considera que un 10% del genoma humano está compuesto por retrovirus endógenos, es decir, virus que a lo largo de la evolución han ido insertando sus secuencias génicas en nuestro genoma. Pero si tenemos en cuenta las secuencias derivadas de virus (elementos móviles como trasposones y retrotrasposones, elementos repetidos cortos y largos, intrones…) nos encontramos con que la inmensa mayor parte de nuestros genomas, están constituidos por virus y sus derivados que controlan la expresión de los genes codificantes de proteínas.

Pero, es más, lo que se consideraba el genoma, es decir los genes codificantes de proteínas, que constituyen el 1,5% de la totalidad del genoma, ahora se sabe que también está constituido por virus y sus derivados:

A modo de curiosidad, por si le resulta interesante a alguien, señalaré que en éste artículo, el candoroso autor no se explica por qué las secuencias del genoma derivadas de virus son eliminadas “por alguien” de las bases de datos públicas:

Pero nuestro organismo no sólo contiene virus en forma de secuencias insertadas en los cromosomas. El número de virus completos que realizan funciones esenciales para nuestro organismo es de tal dimensión, que sorprende a los propios investigadores. Miles de millones (más bien billones) de virus bacterianos, coexisten con los billones de 7 cuencias insertadas en los cromosomas. El número de virus completos que realizan funciones esenciales para que sorprende a los propios investigadores. ten con los billones de 8 www.somosbacteriasyvirus.com bacterias de nuestro tracto intestinal que son esenciales para nuestra vida. Los bacteriófagos o fagos regulan las poblaciones de bacterias e intercambian información genética entre ellas. Es decir, los virus controlan las bacterias que controlan nuestro organismo.

(CONTINÚA EN EL PDF: http://www.somosbacteriasyvirus.com/covid19.pdf)

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